Tocar el violin y aprender online no solo es posible. Vale la pena. Conoce qué debe tener una clase virtual de violín y por qué es una buena alternativa a la clase presencial.
Para empezar, existe el mito de que tocar el violín con clases virtuales no es buena idea, supuestamente porque las clases presenciales son mucho mejores. Y aunque esto pueda ser así en algunos casos, como profesional del violín y la enseñanza opino que esto es un verdadero mito. Y voy a explicarte por qué.
Para empezar, los detractores del aprendizaje virtual sostienen que como las clases virtuales tienen limitaciones visuales (en cuanto a los ángulos que toma una cámara) se acotan las posibilidades de ver lo que realmente sucede al momento de tocar el violín. Básicamente dicen que el alumno y el profesor no se pueden ver bien y que por eso no se puede aprender a tocar el violín de forma virtual igual de bien.
Sin embargo, en mi experiencia esto no es necesariamente una limitación en el aprendizaje del violín si el profesor realmente sabe explicar lo que tiene para enseñar. El hecho de que una clase funcione o no, depende más de la calidad del profesor que del medio por el cual se realice.

Esto no quiere decir que la fluidez de la imagen y sonido no sean importantes. Tomar una clase con un internet que falla todo el tiempo es como tomar una clase en la que no para de sonar un teléfono, tocan el timbre cada dos minutos. Evidentemente tocar el violín en esos términos no será nada eficiente, y mucho menos aprenderlo.
Pero salvando esos puntos – que son totalmente solucionables para la mayoría de nosotros – no debería haber impedimentos para aprender a tocar el violín online. En una clase lo que debe ocurrir es la transmisión del conocimiento y por eso es que muchas veces una clase virtual con un buen maestro es mucho mejor que una clase presencial de violín con un peor maestro. Ya que si el profesor de violín es bueno y tiene recursos, encontrará la forma de transmitir lo que sabe.
Luego hay un punto adicional e indiscutible. Es si tenemos ganas de tomar clases de violín online o no. Y para poder tomar esa decisión se ponen en jugo dos factores elementales: nuestros objetivos y la disponibilidad de buenos profesores en nuestra ciudad. Si lo que queremos es avanzar con el violín, lo prioritario debería ser la calidad de las clases no el modo en que se tomen. Si lo que buscamos en clase es pasar el rato o compartir con alguien de forma presencial, no nos importaría la calidad del maestro. Ahí tiene más lugar la presencialidad.
En mi experiencia como profesor de violín, me gusta mucho dar clases. Independientemente del medio por el que sean, mi objetivo es enseñar y compartir mis conocimientos. Y priorizo el interés de mis alumnos por aprender a tocar el violín.
Y lo mismo me ha sucedido como alumno, cuando hay buenos profesores del otro lado la clase es igual de buena. Eso sí, con buen internet y sonido.